ENSAYOS SOBRE EL AMOR Y OTRAS TONTERÍAS


El amor es un demonio que por naturaleza tiende a poseer a una persona o a dos a la vez, y les hace creer que no pueden estar separados, que son el uno para el otro, hasta volverlos locos. El amor es un demonio muy hermoso que tiene por costumbre tomar los colores y las formas de una mujer para hacerse aún más hermoso. Estar enamorado podría compararse a una posesión demoníaca. Pierdes la consciencia de las cosas, los colores ya no son los mismos, nada es como era antes. Todo es caos y oscuridad. No, no es ella, será tu amor por ella, ese demonio dentro della te hará pedazos.

Un soñador vive de sueños, vive enamorado del amor, piensa que no le hará daño. Cuando esa persona en la que tanto se piensa, es todo lo que se desea en el mundo, y la persigues, lo más probable es que nunca la alcances. Hay hombres más apasionados e intensos que otros, algunas mujeres no comprenden ello, y desarrollan cierto temor que les impide sentir lo mismo, a su vez el hombre desarrolla aún más su obsesión. Hay pasiones que nunca se olvidan, aunque pase el tiempo, el deseo no cesa, sólo duerme. No todas las mujeres pueden presumir de haber inspirado una gran pasión, y de haber vuelto loco a un hombre. Un ideal que trasciende en el tiempo deja de ser una ilusión, y se convierte en una poderosa convicción. La pasión lo es todo, lo demás no importa, no existe.

Sólo una, tal vez dos, son los momentos que uno realmente consigue estar consciente de su existencia. Es imposible de olvidar esa primera mirada, ese momento cuando apareció en tu vida, esa sensación recorriendo tu cuerpo, ese principio y fin de todo lo creado y oculto en el universo. Ternura, miedo, pasión, deseo, pavor, éxtasis, melancolía. Puede acaso algo tan hermoso trocarse en algo tan perverso, suele pasar. Uno o dos, nunca tres. Entonces todas las formas y colores tienen un sólo nombre, un nombre de mujer.

Muchas mujeres creen conocer a todos los hombres cuando en sus vidas sólo han conocido a un único tipo de hombres. Tal vez no tengan la capacidad, el atractivo o la madurez necesaria para atraer a otros tipos de hombres. Uno hombre seguro de sí mismo, maduro, apasionado y consciente de lo que desea en la vida, jamás se vería atraído por un mujer insegura, aniñada y sin convicciones apasionadas. Un hombre de verdad no podría apasionarse por una mujer que no se respete a sí misma, por lo mismo, no valdría la pena procurarla, mucho menos esperarla. Es cierto, hay mujeres muy hermosas, pero no inspiran nada, porque son sólo eso, hermosas. Una mujer que prefiere dar a conocer sus atributos corporales antes que sus pensamientos, sólo despertará lujuria. Todo hombre es lujurioso, pero la carne no lo es todo. El atractivo sexual no radica del todo en el cuerpo. Una personalidad desarrollada y consciente seduce más que un par de piernas bien abiertas.

La mejor manera de matar lo que sientes por una mujer es escribiéndole poemas de amor.

Nadie puede hacer que una mujer se enamoré de uno. No basta con amarla para que ella te ame, ella también tiene que sentirlo, quererlo, desearlo. Es la historia más vieja de los libros. Tú persigues a una mujer que persigue a otro, y este otro a otra. No siempre podemos tener lo que queremos, también lo dicen siempre en los libros. No tienes que creer todo lo que dicen los libros, o la historia. Todo es posible, puedes tener a cualquier mujer, a la que ames, y la que no ames. Sólo tienes que entregarte a tu deseo y pagar el precio. Unas cuantas palabras pueden resumirlo todo: Si te hiere, ámala; si se muestra favorable, ámala; si rompe tu corazón en pedazos...ámala...ámala...ámala.

El amor correspondido es hermoso, caminar tomados de la mano como si el resto del mundo no existiera. Intercambiar besos y caricias y cuántas más palabras que no pueden explicar el porqué de tanta emoción. Quedarse callados mirándose fijamente como si a pesar del silencio la sola presencia bastará. Amar y sentirse amado, es algo extraordinario. El desamor no conoce la paz, siente todo y nada a la vez. Es un constante tormento día tras día. Caminar de la mano con tus demonios como si el infierno te rodeará. Ser uno de ellos, pensando y sintiendo como ellos, haciendo lo que ellos. Intercambiar miradas, sueños y lágrimas con tu soledad. Quedarse dentro de uno mismo en silencio como muriendo cada día un poco más. No hay nada más oscuro e intenso que el desamor, por lo mismo, es aún más extraordinario...más hermoso.

Pensar implica dudar, reflexionar, negar la naturaleza del instinto. Pretender actuar con madurez es un impedimento hacia lo que realmente se desea. Ser paciente y prudente puede relacionarse con ser frío y calculador. Es cierto, jode sentirse vulnerable, no obstante, es la contradicción necesaria que hará posible todo lo demás, generar ese caos interior que nos conllevará a la satisfacción de nuestros deseos. Pensar y sentir es casi lo mismo, el Ser es absoluto. Descubre quién eres y hazlo deliberadamente.

Enamórate como un loco, entrega toda tu ternura y pasión, da tu todo; y cuando consigas que ella te amé del mismo modo, rompe su corazón y como consecuencia el tuyo. Mata aquello que más amas en el mundo y también habrás muerto, entonces serás invulnerable, nunca nadie ni nada podrá dañarte.

Muchas mujeres lo dicen: "Los detalles enamoran". Acaso ellas no pueden enamorarse por sí solas. Esperar detalles de un hombre es como ponerse un precio. Muchos hombres lo saben, y por ejemplo en un lapso de 2 años pueden tener hasta 5 o más enamoradas. Cuando a un hombre le gusta una mujer tener detalles con ella es un efecto natural de su estado de enamoramiento. Cuando la mujer siente atracción por el mismo hombre que la corteja, esos detalles aceleran el proceso de relacionarse, también como efecto de ello, terminan juntos. Es habitual que muchas relaciones duren un corto tiempo. Del mismo modo es común que tanto hombres como mujeres puedan tener un buen número de relaciones en muy cortos períodos de tiempo. Relaciones que terminan porque la atracción entre géneros se da a través de la fijación en cualidades superficiales y temporales propias de sus estados emocionales. Mujeres no acostumbradas a la soledad terminan relacionándose con el primero que les hable bonito. Hombres que cambian de pareja cada 4 meses, producto de su inmadurez e intolerancia, degenerando en una incapacidad de sobrellevar una relación afectiva estable. No es determinante que un hombre tenga detalles con una mujer por la cual se siente atraído. Ningún hombre puede hacer que una mujer se enamoré de él, y viceversa. La mujer tiene que enamorarse por sí misma, de modo natural. Lo ideal sería que una mujer no se fije en los detalles propios del cortejo, sino en la personalidad del hombre. Pero como si una mujer se enamorará de un hombre sólo por su virtud. El punto radica en el escaso conocimiento de la propia personalidad, del escaso desarrollo emocional, y en la ausencia de la consolidación de convicciones que permitan un sustento afectivo que brinde seguridad a la persona. La personalidad de la persona debe ser el punto de atracción, los demás elementos son efectos de la misma. Del mismo modo, cualidades, detalles, virtudes y defectos son inherentes a la misma.

Muchas mujeres no tienen conciencia de su belleza externa y/o interna, por lo mismo se las entregan a cualquier imbécil que las hace pedazos. Simplemente están pagando el precio de su inexperiencia, su inocencia, su ilusión, del escaso conocimiento de sí mismas.

El autoconocimiento se obtiene sometiéndose a los propios instintos y deseos. Quien no conoce los mismos nunca podrá controlarlos, es decir, aprender de sí mismo y desarrollarse, es imposible tener control sobre algo que se desconoce. Es cierto, siempre pagas un precio, pero es necesario hacerlo. Cuando el conocimiento lo es todo, todo lo demás es secundario, amor, placer, dinero, tiempo. Si se pretende aún más, es preciso romperse a sí mismo, matar los sueños, los miedos, las propias convicciones, el amor mismo. Quién dijo que corromperse era sencillo.

La naturaleza es una sola, desconocida, impredecible, mudable, a veces oscura. El estado que todo hombre debe procurar es el de la soledad absoluta, soledad emocional. Enamorarse puede ser un obstáculo para conseguir dicho objetivo, cuando los efectos de estarlo perturban la conciencia. Entonces somos incapaces de controlar nuestros deseos, y por el contrario estos nos controlan a nosotros. Muchas veces estar enamorado equivale a estar maldito. No debe permitirse que el amor corrompa nuestra naturaleza...Aunque se puede hacer de una mujer una nueva forma de ser, una nueva naturaleza aun más intensa, aun más hermosa.

Escribir implica exteriorizar nuestras emociones, darles independencia, es sacar de uno mismo todos esos demonios que nos atormentan y compartirlos con otros. No escribir implica hacer más intensas nuestras emociones, conocerlas, desarrollarlas, pervertirlas, hacerlas más nuestras que nunca, ser el amo y señor de todos esos demonios. Los poetas escriben porque pueden hacerlo, tienen que hacerlo, su existencia misma depende de ello. Pero por qué no hacerlo? El fin de todo poeta debe ser escribir hasta dejar de hacerlo, negarse a sí mismo. Tal vez pueda que haya algo más allá de darle forma y color a las palabras. La poesía otorga poder, pero que poder más extraordinario es tener la capacidad de prescindir de ese poder.

Para resumir: “No pierdas tu tiempo amando a una mujer…mejor mátala”.